domingo, 25 de septiembre de 2016

Pequeños seres nocturnos IV

Mientras que no tenga datos nuevos de campo voy aprovechando a poneros lo que tengo pendiente de estas últimas noches y, de paso, aumentando el -ya grande- archivo de fauna zamorana de este blog y que podéis consultar cuando queráis. No hago recuento de los taxones que aparecen en este espacio más que una vez al año, cuando hago el recuento anual por el aniversario. Pero creo que no me equivocaré mucho si digo que deben rondar ya los 500.
En esta entrada de hoy van otros cinco. Todos, menos uno, mariposas nocturnas que he podido identificar, algunas con ayuda de Marian Pomeda, José Luis Yela y Jesús Gómez Fernández, como muchas otras veces, grandes expertos en este grupo animal.
Estas dos primeras son del noroeste provincial, de un pueblecito llamado Rozas, en San Justo, comarca sanabresa donde me tocó ir una noche por temas laborales.
Esta es Lycophotia molothina (foto con smartphone)

Y esta es Mythimna ferrago, mariposa muy abundante aquella noche (foto con smartphone).

Las siguientes ya son de mi lugar habitual, la comarca toresana.
Preciosa esta Ennomos alniaria.

Y la delicada Peribatodes umbraria.

Estas ya tuvieron su lugar en su día pero mejoro un poco las fotos que había publicadas.
Aspitates ochrearia, muy abundante durante la primera mitad de septiembre.

Y otra de las especies comunes en mi punto habitual de prospección, Stegania trimaculata. Además he podido ver dos de las formas descritas para esta zona. Esta es la típica.

Y esta es la forma cognatana.

Otra de las comunes en este mes que ya está acabando y, además, muy bonita, Cymbalophora pudica.

Quizá la más común de las mariposas nocturnas durante toda la estación estival aquí, Thaumetopoea pityocampa, en esta ocasión una hembra, que siempre pongo machos.

Entre las especies que aparecen como "identificaciones colaterales" de la prospección de mariposas nocturnas hoy os enseño dos.
Esta primera parece mentira que no hubiera salido hasta hoy aquí. Es un grillo campestre Gryllus campestris, una de las especies de insectos más familiares en nuestro país, banda sonora de las noches de verano. De hecho yo recuerdo haber tenido estos animales en grilleras en el balcón de mi casa buscando, supongo, un sucedáneo agreste en medio de la ciudad. Para cogerlos llenábamos sus agujeros -buscados previamente- con agua para hacerlos salir antes de ahogarse.

Y esta rana común se dedicaba a capturar a los de arriba debajo de un punto de luz.

jueves, 22 de septiembre de 2016

20/09/2016. Ricobayo y Villafáfila

Hace un par de días repetí visita de tarde a las orillas del embalse de Ricobayo en términos municipales de San Cebrián de Castro y Fontanillas de Castro. Lo hice acompañado de Manuel Rodríguez y nuestro objetivo era intentar dar con un grupo de 10 moritos que había visto el día antes el abulense Víctor González. En esta ocasión decidimos no visitar Montamarta para, si era posible, acabar la tarde en Villafáfila, muy desamparada últimamente.
No vimos los moritos y del resto de especies no hubo novedades sobresalientes, al menos, en la parte de San Cebrián. Entre lo que contamos tuvimos esto: garceta grande (20), garceta común (4), avefría europea (99), chorlitejo grande (28), correlimos común (20), combatiente (5), andarríos chico (2), gaviota sombría (1, 2ºcy) y gaviota patiamarilla (1, 4ºcy).
Como podéis leer, muy flojo respecto a mi anterior visita del día 16. Ni rastro de las espátulas, ni de los estérnidos, etc... Ha subido notablemente el nivel del agua lo que no sé si habrá influido en la ausencia de esas especies.
En la imagen, parte de las garcetas grandes, con cormoranes y garzas reales.

Una foto testimonial de la gaviota patiamarilla.

Desde San Cebrián nos fuimos a revisar una pequeña zona ya en término de Fontanillas. Aquí menos pájaros aún pero, al menos, uno de ellos fue la alegría de la tarde. Y es que Manu divisó nada más bajarnos del coche una aguja colipinta. Esta es diferente a la del día 16 ayudándonos de las buenas fotos que pudimos hacerle, al igual que aquella, y que nos sirvieron para compararlas.
Esta primera imagen me gusta mucho pues parece una zona de costa.

Al igual que el ejemplar del día 16 y como buen juvenil también, se portó de lujo y se dejó arrimar bastante sin inmutarse. Se dedicaba a alimentarse sin importarle nuestra presencia y, por lo que pudimos ver, lo que come son melucas -lombrices- que se esconden en estos barros. Supongo que serán el sucedáneo de interior de sus amados xorrones, o gusanas, costeros.


Impresionante verla de cerca utilizando ese enorme pico en forma de punzón.

Y del uso en el barro blando pues queda esta pinta...

Aquí, con ella, unos chorlitejos chicos, un andarríos grande y otro chico y un correlimos común. Este último trataba de ocultarse ante nuestra presencia.

Ante la poca actividad ornítica del embalse fuimos a aprovechar una hora y media al único punto con agua de la Salina Grande, en Villafáfila. El pasado fin de semana estuvo bastante entretenido, según datos de Joan Ximenis, así que veríamos a ver que nos deparaba el final del día. La verdad es que este lugar -apenas una hectárea de barros y agua de 2 cm. de profundidad que se mantiene por el desagüe de la balsa de decantación de la depuradora del pueblo- nos ha dado grandísimas alegrías en los postnupciales de varios años. Así que, para que repitiera, solo sería necesario visitarlo con regularidad.
Pero este no fue el día: aguja colinegra (5), chorlitejo grande (14), andarríos bastardo (1), correlimos común (7), correlimos menudo (1) y combatiente (9). Además pasó un grupo de limícolas que se bajó en otro punto con un trocito de agua -de una emanación natural- pero muy lejano, imposible de descifrar nada.
También de interés, 7 tarros blancos y un mínimo de 2 cercetas carretonas en un grupo de unas 150 cercetas comunes.
Este es el lugar que ya nos ha dado varios correlimos pectorales, varios correlimos canelos, un archibebe patigualdo chico, un archibebe fino, un falaropo picofino..., etc. Y siempre cuando el punto se encontraba en estas condiciones hidrológicas o muy parecidas.

martes, 20 de septiembre de 2016

Pequeños seres nocturnos III

Os dejo una serie de fotografías de seres nocturnos que tenía pendiente de estas últimas semanas. En mis salidas por las noches presto especial atención a las mariposas nocturnas ya que he encontrado un punto que me está dando multitud de especies. Como siempre, para identificar correctamente las que me ofrecen dudas, he recurrido a gente que sabe mucho de este grupo animal como José Luis Yela, David Cabanillas o Marian Pomeda.
Todas estas fotos son de la madrugada del 03 de septiembre. La lista completa de mariposas nocturnas de ese día fue:
Thaumetopoea herculeana, Theumetopoea pityocampa, Psilogaster loti, Gymnocelis rufifasciata, Agrotis obesa, Agrotis bigramma, Cymbalophora pudica, Cryphia algae, Udea ferruginalis, Nomophila noctuella, Grammodes stolida, Lythria purpuraria, Leucoma salicis, Phragmatobia fuliginosa, Rhodometra sacraria, Tephrina murinaria y Stegania trimaculata.
A continuación os pongo unas fotos de las especies que son novedad en este blog para que queden como archivo para futuras consultas de quien quiera o lo necesite. Todas tomadas en Toro y Peleagonzalo.
Thaumetopoea herculeana.

Psilogaster loti.

Gimnocelis rufifasciata.

Agrotis obesa.

Agrotis bigramma.

Cymbalophora pudica, espectacular.

Cryphia algae, muy bonita también con esos reflejos.


Entre las no identificables con estas simples fotos hubo dos miembros de la difícil familia Pterophoridae.
Ejemplar nº1.

Ejemplar nº2.

Y las siguientes especies ya han salido antes aquí. 
Udea ferruginalis.

Y la muy común Nomophila noctuella.

Y como muchas otras veces, siempre aparecen otros seres mientras te paras a fotografiar mariposas nocturnas. Por ejemplo esta araña es Castianeira badia - identificada con la ayuda de Julio César Bonnin de Góngora-. Según he podido leer y me han contado expertos, es una especie que no se ve fácilmente lo que ha provocado que tenga pocas citas, sobre todo, en esta parte del noroeste. Es endémica de la península -España y Portugal-.
Muy bonita.

También tenía ganas de mostraros a un coleóptero muy familiar que es fácil de detectar por caminos y carreteras. Se trata de los Blaps. El asunto es que pensé que con unas fotos en varios ángulos serviría para identificarlo con seguridad pero, lamentablemente, no ha sido así. Solo hemos podido acotar en dos especies -gracias a Rafa Obregón-. Al menos he aprendido en lo que tengo que fijarme para la próxima vez que me cruce con uno...
Blaps hispanica/lusitanica.

Y esa noche me deparó la observación de otra hormiga león. Además, en esta ocasión, era una nueva especie para mi pero, al igual que sucedió con el invertebrado anterior, tampoco se puede llegar a asegurar su especie. Solo que es un mirmeleónido de las familias Macronemurus o Neuroleon.

Aún tengo bastantes imágenes en la reserva, así que no creáis que acabo de presentaros animales zamoranos aún...

sábado, 17 de septiembre de 2016

16/09/2016. Más novedades por Ricobayo

Ayer realicé una nueva visita de control a la orilla habitual del embalse de Ricobayo, en los términos de Montamarta y San Cebrián de Castro. Esta vez estuve acompañado por uno de los nuevos fichajes del bicherío zamorano, la leonesa Nuria Álvarez-Acevedo, que por motivos laborales lleva viviendo en nuestra provincia unos cuantos meses. Esta vez decidí hacer una visita de tarde para observar como se mueven las aves a esas horas y no repetir constantemente de mañana.
El objetivo principal de la salida era que Nuria viera las cigüeñas negras que utilizan este lugar como zona de descanso en su periplo migratorio postnupcial. Por supuesto que las vimos pero, además de estas zancudas, hubo otras muchas observaciones de interés que paso a desgranaros.
Lo mejor fue un charrán común, de 1º inv., que volaba junto al fumarel que encontré hace unos días, en la orilla de San Cebrián. Lo descubrimos a última hora y a bastante distancia para una foto, con muy poca luz ya. A ver si los próximos días puedo repetir y hacerle algo, aunque sea, testimonial. Este charrán es la cita nº21 que se produce en Zamora.
La que se portó muy bien fue un joven de aguja colipinta que llegó volando y se posó en nuestra orilla, a pocos metros de nosotros. Como ya expliqué el otro día, estos jóvenes nacidos tan al norte no sienten miedo, aún, por el ser humano, lo que facilita -siempre que estén solos y no inmersos en un grupo de limícolas mayor- su acercamiento. Nuria se quedó al telescopio pero yo intenté arrimarme y me toleró hasta los 3 metros y porque no intenté algo más... La pena es que la luz era un poco lateral pero no se puede pedir todo.
La aguja colipinta es una especie que, en Zamora, solo se ve durante los pasos migratorios, principalmente el prenupcial. Eso sí, siempre de manera irregular con años muy buenos y otros, como este mismo, en que apenas se ha presentado durante la pasada primavera. Además el único punto donde podemos hablar de presencia de esta especie aquí es la R.N. Lagunas de Villafáfila. Fuera de ahí esta es mi segunda observación nada más. Os dejo unas fotos.
Fijaros en lo que cambia el aspecto del ave según va bajando la luz del sol -estaba atardeciendo rápidamente en ese momento-.

Otro dato importante de la tarde estuvo en el número de garcetas grandes que ya se agrupan a dormir entre San Cebrián y Perilla de Castro. Apuramos con ellas hasta que ya no se veía nada y contamos 36 ejemplares. Este número es, aproximadamente, la mitad de la cifra récord para este lugar (y la provincia). Además, entre ellas, vimos una anillada con pvc, con anilla roja pero, lamentablemente, era imposible leer su código. Según mi amigo Antonio Gutiérrez, experto en este tipo de marcajes, es muy probable que sea húngara.
Lo de la garceta grande en nuestro país, y más concretamente en esta región, es algo impresionante. Hace solo 20 años (tiempo biológicamente ínfimo) era toda una rareza. Para que os hagáis una idea, yo vi mi primera garceta grande en Zamora en el año 2001. Y ahora podéis ver estas fotos.

En la zona de San Cebrián también había espátulas (8) y lo mismo en Montamarta (1).

Este es el ejemplar solitario de Montamarta.

Por supuesto observamos limícolas aunque, al no visitar las orillas buenas de San Cebrián como suelo hacer cuando voy en sesión de mañana -debido a la posición del sol-, los números son anecdóticos, así que pongo solo el listado de especies entre los dos lugares: avefría europea, chorlitejo chico, chorlitejo grande, correlimos menudo, correlimos común, aguja colinegra, aguja colipinta, andarríos chico y combatiente.
Como he dicho antes, sigue el fumarel común que encontré el día 11. Hoy se posaba en la isla de arena que, por cierto, desde ese día hasta este ha desaparecido pero, como veis en las fotos, aún sirve de posadero para muchas aves. El pequeño junto a gaviotas reidoras.

También vimos gaviotas grandes, todas sombrías y todas adultas, 3 en Montamarta y 6 en San Cebrián. Estas dos son de las últimas.

Retomando el principio, vuelvo al objetivo del día. Claro que vimos cigüeñas negras y, además, vimos 9, que son una más de las que había visto hasta hoy durante este año. En la foto, 4 juntas.

En el mismo lugar de las cigüeñas contamos también los somormujos lavancos ya que es lugar de concentración de la especie y suelen salir buenas cifras. Ayer había 262 ejs. Entre ellos, los 2 tarros blancos que llevan varias semanas en la zona.
De pajarillos lo más destacable es el paso notorio de tarabillas norteñas.

Y en cuanto a otro reino animal, vimos ciervos. Esta hembra con un cervato de este año ya crecido, de lo mejor.

Estas son las vistas del embalse desde la orilla de Valclemente. Fijaros en las estupendas orillas arenosas que tenemos en estas fechas. Además podéis ver el grupo de garcetas y espátulas en medio del agua. Como ya os he dicho, el día 11 había aflorado ahí una isla de arena con muy buena pinta. Pero ayer estaba cubierta aunque solo por unos poquísimos centímetros. 

Valclemente, en San Cebrián de Castro.

Y se nos hizo de noche bajo una impresionante luna llena mientras recorríamos los caminos del monte saliendo de las orillas del humedal. Estuvimos tentando a las aves nocturnas pero sin éxito, salvo un chotacabras europeo que vimos ya cuando volvíamos a casa.